
Dos agentes activos de la División Antiextorsión y Asociaciones Terroristas (DAET) fueron detenidos luego de que las autoridades encontraran supuestas sustancias ilícitas en una vivienda ubicada en la residencial Villas Mackey, en San Pedro Sula, Cortés, donde habitaban varios miembros de la institución policial.
El caso es investigado por las autoridades ante la sospecha de que los funcionarios policiales habrían retenido drogas decomisadas durante procedimientos contra estructuras criminales, en lugar de remitirlas al Ministerio Público, como establece el protocolo para el manejo de evidencias.

De acuerdo con información publicada, durante la inspección del inmueble fueron encontradas más de 140 puntas de supuesta cocaína, porciones de marihuana y una bolsa con otra cantidad de la sustancia. El hallazgo fue confirmado por el director de la DAET, Jorge Daniel Molina.
El funcionario detalló que en una de las habitaciones se localizaron alrededor de 40 puntas, en una segunda otras 40 y en una tercera aproximadamente 60. Además, se encontraron otras sustancias en uno de los dormitorios.
Según Molina, ocho elementos policiales habitaban la vivienda, por lo que las investigaciones buscan determinar cómo llegaron las sustancias al inmueble y quiénes tendrían responsabilidad en su almacenamiento o manejo.
Por su parte, el ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez, explicó que las diligencias se desarrollaron en coordinación con el Ministerio Público y la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico (DLCN). El funcionario indicó que las investigaciones habían comenzado días antes y que la información fue trasladada a la Fiscalía para esclarecer los hechos.
Velásquez señaló que los funcionarios policiales tienen la obligación de entregar cualquier sustancia decomisada a las autoridades competentes y no mantenerla en su poder. Asimismo, advirtió que, si se comprueba la participación de los agentes en alguna irregularidad, deberán deducirse las responsabilidades correspondientes.
El caso también ha generado cuestionamientos sobre los controles internos para el manejo, registro y custodia de las evidencias incautadas durante los operativos policiales, especialmente cuando se trata de unidades especializadas en combatir delitos como la extorsión y las actividades de organizaciones criminales.
Hasta el momento, las autoridades deben establecer si las sustancias encontradas corresponden efectivamente a decomisos anteriores y cuál habría sido la participación individual de los dos agentes detenidos. La investigación continúa y será el proceso judicial el que determine las responsabilidades penales que correspondan.