
Honduras acumula 261 casos de tosferina y 22 fallecimientos durante 2026, cifras que reflejan un aumento superior al 50 % en comparación con el año anterior y mantienen en alerta a las autoridades sanitarias, especialmente por el impacto de esta enfermedad en los bebés durante sus primeros meses de vida.
Leticia Puerto, representante del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), advirtió que la mayoría de los contagios se concentra en menores de un año, una población particularmente vulnerable a las complicaciones de esta infección respiratoria. De acuerdo con los datos proporcionados, solamente uno de los casos corresponde a un niño que ya había cumplido los 12 meses de edad.
Uno de los aspectos que más preocupa a los especialistas es la cantidad de víctimas entre los recién nacidos. De las 22 muertes notificadas, 12 corresponden a bebés menores de dos meses, etapa en la que todavía no han comenzado o no han avanzado lo suficiente en su esquema de vacunación infantil.

Ante este panorama, las autoridades insisten en la importancia de fortalecer la inmunización durante el embarazo, una medida que puede brindar protección temprana a los niños frente a las formas graves de la enfermedad.

Vacunación durante el embarazo, una medida clave
Puerto recordó que la tosferina es prevenible mediante la vacunación e hizo un llamado a las mujeres embarazadas para que reciban la dosis Tdap, que protege contra el tétanos, la difteria y la tosferina, entre las semanas 26 y 37 de gestación, conforme a la recomendación del programa sanitario citado.
La aplicación de esta vacuna permite que la madre desarrolle anticuerpos que pueden pasar al bebé durante el embarazo y ofrecerle defensas durante sus primeras semanas de vida, cuando su sistema inmunitario aún está en desarrollo.
La funcionaria explicó que esta protección resulta especialmente importante antes de que los menores inicien o completen las dosis correspondientes a su esquema de inmunización infantil, que incluye la vacuna hexavalente.
Aunque la vacunación materna no garantiza que el bebé nunca contraiga la infección, sí contribuye a disminuir el riesgo de complicaciones graves y muerte, según explicó la representante del PAI.