
Los habitantes de Tegucigalpa y Comayagüela comenzarán a recibir agua potable con mayor frecuencia, luego de que la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) y la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) anunciaran la reducción de los racionamientos de 12 a 9 días, tras la recuperación de los niveles de almacenamiento de las represas Los Laureles y La Concepción.
La nueva programación comenzó a implementarse de manera gradual desde el lunes 12 de octubre, sector por sector, con el objetivo de mejorar el abastecimiento en las colonias y barrios que dependen de estos sistemas.

Uno de los factores que permitió tomar esta decisión fue que la represa Los Laureles alcanzó el 100 % de su capacidad, mientras que La Concepción superó el 40 %, favorecida por las lluvias registradas durante las últimas semanas.
Como parte de las medidas para fortalecer las reservas de agua, las autoridades activaron un sistema de trasvase que permite trasladar aproximadamente 500 litros por segundo desde Los Laureles hacia la planta de tratamiento vinculada con La Concepción. El objetivo es aprovechar el agua disponible y reducir la presión sobre las reservas del embalse que abastece a una parte importante de la población capitalina.
Buscan reducir los racionamientos a siete días
Las autoridades municipales también contemplan la posibilidad de reducir el intervalo de distribución de nueve a siete días. Sin embargo, esta medida dependerá de que la represa La Concepción alcance el 50 % de su capacidad y de que las condiciones de almacenamiento permitan garantizar el abastecimiento.
La segunda fase del trasvase, activada el 14 de octubre, busca reforzar las reservas mediante el traslado de agua durante un período estimado de ocho a nueve días.
Pese a la recuperación de Los Laureles, las autoridades mantienen el llamado a la población para que haga un uso responsable del agua potable, evite el desperdicio y repare las fugas en sus viviendas.
La reducción de los racionamientos representa un alivio para miles de familias capitalinas; no obstante, la normalización del servicio dependerá de la evolución de las reservas y de la capacidad de los sistemas para atender la demanda durante los próximos meses.