
El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, informó que mantiene conversaciones con autoridades de El Salvador para conocer de cerca su estrategia de seguridad y analizar qué medidas podrían adaptarse al contexto hondureño para combatir la delincuencia, las maras y las pandillas.
El titular del Poder Legislativo explicó que están a la espera de una confirmación para realizar una visita al país centroamericano, como parte de una serie de acercamientos internacionales orientados a identificar experiencias que contribuyan a mejorar las leyes y las acciones institucionales contra el crimen organizado.

Zambrano recordó que representantes del Congreso han sostenido encuentros y visitas con autoridades de Chile, Colombia, Argentina, Estados Unidos y España, con el propósito de conocer diferentes enfoques en materia de seguridad y evaluar su posible aplicación en Honduras.
Entre los temas que se encuentran bajo análisis figuran el tratamiento de integrantes de estructuras criminales dentro de los centros penitenciarios, la declaración de maras y pandillas como organizaciones terroristas, los procedimientos de captura y la utilización de recursos aprobados por el Legislativo.

También mencionó propuestas relacionadas con la libertad condicional, la preliberación de privados de libertad y los plazos para la presentación de requerimientos fiscales.
En relación con la controversia sobre los tatuajes, Zambrano aclaró que el debate no está dirigido a todos los diseños corporales, sino a aquellos que puedan estar vinculados con maras, pandillas o grupos considerados terroristas. Según su planteamiento, estos símbolos podrían tomarse en cuenta como elementos para identificar a personas relacionadas con dichas organizaciones criminales.
El presidente del Congreso sostuvo que es necesario distinguir entre los tatuajes artísticos y aquellos que, de acuerdo con las autoridades, podrían guardar relación con estructuras delictivas, en medio de las discusiones sobre posibles medidas legislativas en materia de seguridad.
Con estos acercamientos, el Legislativo busca examinar experiencias de otros países y valorar alternativas para fortalecer la respuesta del Estado frente a la criminalidad, tomando en consideración las condiciones y necesidades particulares de Honduras.