
Las FFAA informaron este día que 125 miembros de la institución castrense fueron separados deshonrosamente de sus filas en los pasados nueve meses del año, por cometer diversas faltas graves, un hecho que pocas veces se da a conocer a la nación hondureña. Según un portavóz de la entidad militar, 125 elementos, entre soldados y oficiales, cometieron faltas a la ética, al honor y a la disciplina militar. Incluso algunos fueron separados por embriagarse con bebidas alcohólicas en el desempeño de misiones. ¿Esto es bueno para las FFAA? Sin duda que es bueno, porque una institución seria como las FFAA debe estar sometida a un constante proceso de depuración, sabiendo que no todas las personas que ingresan a la institción castrense son personas correctas, y solo mediante la revisión constante de sus filas, es que se podrá tener unas FFAA con elementos disciplinados, que estén aptos para cumplir su deber constitucional.
Pero, hoy, con todo respeto le hacemos una pregunta al altado mando de nuestras FFAA, ¿si un soldado o un oficial de rango medio, pierde su carrera por una falta cometida, como las mencionadas ¿qué pasa con un general que, siendo jefe del Estado Mayor Conjunto, cometió la falta más grave que fué politizar las FFAA, en abierta violación a la carta magna, llevando a la institución castrense a atentar contra el proceso electoral, con lo que hubiera cercenado el derecho del pueblo hondureño a elegir sus autoridades? Y además, pretendiendo acallar las críticas de los periodistas y los medios de comunicación, puso a los medios de las FFAA a desarrollar campañas intimidatorias contra varios periodistas. Ese mismo alto oficial, al dejar el más alto cargo de las FFAA y convertirse en un político más, al ser nombrado en el gabinete de gobierno de Xiomara Castro, fué acusado por el MInisterio Püblico, por atentar contra la libertad de prensa y libertad de expresión, que son delitos contra la soberanía popular.

A los 125 soldados y oficiales se les aplicó la Ley Constitutiva de las FFAA por denostar a la institución durante nueve meses, en cambio al General en retiro Roosevelt Hernández se le aplica la justicia penal civil, en un período de varios meses, entre apelaciones y pausas que desdicen mucho de la seriedad del Poder Judicial, que pareciera inclinarse ante un alto oficial irrespetuoso, que dió muestras evidentes de coaligarse con el partido PLR y con el gobierno de Xiomara Castro para atentar contra el proceso electoral del año pasado. No pedimos linchamiento contra Roosevelt Hernandez, pedimos coherencia, para que se haga justicia. Los 125 miembros separados por diversas faltas, le fallaron a las FFAA, unos por indisciplinados y otros por emborracharse en plena misión. La falta de Roosevelt Hernández, además de fallarle a la entidad que representaba, fué de lo más grave que se puede cometer contra Honduras: violar la Constitución de la República por atentar contra la soberanía popular.
No se puede ser implacable con los de abajo, y elástico y condescendiente con el oficial de más alto rango, porque entonces ya no se puede hablar de disciplina. Esto es doble vara, a los soldados se les puede castigar con facilidad por indisciplina y por emborracharse, pero al alto jefe militar, aunque haya dejado muy mal a las FFAA, por atentar contra la Constitución y contra el sagrado derecho del pueblo hondureño de elegir a sus autoridades, en lugar de aplicarle la misma Ley Constitutiva de las FFAA, se le ofrece la salida honorable de no tocarlo ni con el pétalo de una rosa. Aquí es donde pedimos coherencia al alto mando de las FFAA, que hasta ahora ha cumplido con su deber, pero, deben saber que la tropa mira lo que pasa en su entorno, y al mismo tiempo el pueblo hondureño ve el tratamiento incoherente de las FFAA: castigo para los soldados que han cometido faltas, e indiferencia con sabor a premio, para el ex jefe militar Roosevelt Hernández por identificarse con el gobierno del PLR para boicotear las elecciones del 2025. Y que si bien, no está siendo procesado por la vía militar interna, desde el pasado 1 de septiembre está siendo procesado vergonzosamente por la via penal civil.
Esto, equivale a usar la doble vara, que en una institución de uniforme como las FFAA, pulveriza la credibilidad más rápido de lo que podría hacerlo cualquier enemigo de la institución militar. Pero, no deben olvidar que, mientras la tropa mira, el pueblo vé! Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 14 de octubre 2026