
El Congreso Nacional de Honduras continúa sin lograr los acuerdos necesarios para designar a los nuevos representantes de los organismos electorales, debido a que las distintas fuerzas políticas no han conseguido reunir los 86 votos requeridos para concretar los nombramientos. Así lo manifestó Antonio Rivera Callejas, presidente de la Comisión de Asuntos Electorales, al señalar que las negociaciones permanecen estancadas desde febrero de este año.
La disputa gira en torno a la integración de instituciones clave para el sistema electoral hondureño, entre ellas el Registro Nacional de las Personas (RNP), donde figura Óscar Rivera, y la Unidad de Financiamiento, Transparencia y Fiscalización, conocida como Unidad de Política Limpia. En estos espacios también existe representación vinculada al partido Libertad y Refundación (Libre).
Ante la falta de entendimientos entre las bancadas, Rivera Callejas planteó que una posible salida sería considerar perfiles profesionales sin vínculos partidarios, quienes, a su criterio, podrían aportar equilibrio e independencia a los organismos encargados de asuntos electorales.

El congresista mencionó entre los posibles candidatos a Kenneth Madrid, Fátima Mena, Germán Leitzelar y Karen Guandique, destacando que estas personas participaron en el proceso y no pertenecen a las principales fuerzas políticas del país.

“Hay personas sumamente capacitadas, que no tienen color político, que realizaron todo el proceso y que harían una extraordinaria balanza”, expresó el diputado al referirse a la posibilidad de incorporar perfiles independientes.
Sin embargo, las diferencias políticas continúan obstaculizando la elección. Mientras no se alcance la mayoría calificada exigida, los nombramientos seguirán pendientes, en medio de la postura de Libre de mantener para su partido los espacios que considera que le corresponden.
Frente a este escenario, Rivera Callejas adelantó que el Legislativo tendrá que extender la vigencia de un decreto transitorio que autoriza a determinados funcionarios electorales a continuar sesionando, aunque únicamente para atender asuntos administrativos que aún están pendientes.
El mecanismo permitiría que funcionarios como Aixa Zelaya, Eduardo Fuentes, Arístides Mejía y Mario Flores Urrutia mantengan esas actividades mientras los diputados buscan una fórmula que permita superar el bloqueo político y avanzar con la renovación de los cargos.