
Un movimiento sísmico de magnitud 5.1 se registró este domingo 11 de octubre en la región de Arequipa, Perú, seguido horas más tarde por otro temblor de magnitud 4.5 en la vecina región de Ica. Tras el primer evento, los organismos de emergencia descartaron la posibilidad de que se produjera un tsunami.
Según los datos del Instituto Geofísico del Perú (IGP), el sismo de Arequipa ocurrió a las 8:43 de la mañana, hora local. El epicentro fue localizado a 16 kilómetros al suroeste de Quilca, en la provincia de Camaná, con una profundidad de 47 kilómetros.
El Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN), organismo vinculado a Defensa Civil, indicó que el temblor fue percibido con intensidad moderada por los habitantes de la zona. Asimismo, confirmó que las características del movimiento no generaron una amenaza de tsunami.
La actividad sísmica registrada en ambas regiones está relacionada con la ubicación geográfica de Perú, frente a la zona donde convergen las placas tectónicas de Nazca y Sudamericana. La interacción entre estas formaciones geológicas provoca una acumulación y liberación de energía que origina frecuentes terremotos y temblores en el territorio peruano.
La región de Ica también tiene antecedentes de importantes eventos sísmicos. El 15 de agosto de 2007, un terremoto de magnitud 7.9 afectó gravemente esa zona y otras localidades del país, dejando numerosas víctimas y cuantiosos daños materiales.
Hasta el momento, la información proporcionada no permite establecer si los movimientos telúricos registrados este domingo ocasionaron personas heridas, fallecidas o daños en viviendas e infraestructura. Las autoridades continúan siendo la fuente principal para conocer cualquier actualización relacionada con las consecuencias de estos eventos.