
Tras encarar meses de severo racionamiento, estrés hídrico y niveles críticos de almacenamiento provocados por la sequía estacional, las principales cuencas de captación de agua del Distrito Central registran una acelerada y favorable recuperación técnica estructural.
De acuerdo con el informe oficial hidrológico emitido la mañana de este sábado 10 de octubre, la represa Los Laureles escaló de forma exitosa al 95.52 % de su capacidad volumétrica máxima, situándose formalmente en una banda operativa de riesgo bajo.

No obstante, el panorama de seguridad hídrica se mantiene en una balanza asimétrica, ya que el principal y más grande embalse de la capital, La Concepción, apenas almacena un 40.24 % de su volumen total, permaneciendo bajo la categoría técnica de riesgo alto.
Ante esta disparidad geográfica de almacenamiento, las autoridades de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) activaron un plan de contingencia técnico inmediato para optimizar el recurso pluvial.
El gerente de la dependencia municipal, Raúl Lanza, confirmó que se han iniciado con éxito las fases de pruebas preliminares para ejecutar el trasvase de agua intercuencas.
El trasvase es un sofisticado mecanismo de ingeniería que permite capturar los caudales excedentes o acumulados de Los Laureles —que de lo contrario se perderían por el canal de alivio— y bombearlos directamente hacia la planta potabilizadora y redes de distribución que dependen del complejo de La Concepción.
Los ingenieros e inspectores hidráulicos notificaron que la tubería de interconexión ya opera en fase experimental inyectando un flujo constante de 518 litros por segundo (l/s).
La UMAPS ratificó que mantendrá un monitoreo perimetral ininterrumpido en las represas durante las próximas 48 horas debido a la persistencia de las alertas climáticas.
El éxito del trasvase no solo evitará inundaciones colaterales aguas abajo del río Guacerique, sino que inyectará una vital reserva hídrica a La Concepción de cara al verano del próximo año, permitiendo a la municipalidad estabilizar de forma paulatina los calendarios de distribución de agua potable en las más de 800 colonias del Distrito Central.