
La producción de arroz en Honduras enfrenta un nuevo escenario de incertidumbre debido a las dificultades de financiamiento, las condiciones climáticas y la competencia del producto importado.
Dulio Medina, presidente de la Asociación de Productores de Granos (Prograno), señaló que el panorama podría traducirse en una reducción considerable de las cosechas durante este año. Según sus estimaciones, la producción podría ubicarse apenas por encima de los 200 mil quintales.
El dirigente explicó que esta cifra representa una disminución importante respecto a los niveles que el país llegó a registrar en décadas anteriores. Antes de la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio, los agricultores llegaron a producir entre 500 mil y 1.5 millones de quintales de arroz.
Actualmente, agregó Medina, el volumen ronda los 400 mil quintales, una reducción que, a su juicio, refleja las dificultades que ha acumulado el sector para sostener su capacidad productiva.
El representante de Prograno también puso sobre la mesa el impacto de la sequía y las limitaciones para acceder a recursos financieros. Ambos factores, indicó, complican las posibilidades de los agricultores de invertir en sus cultivos y mantener sus niveles de producción.
A esta situación se suma la competencia que enfrentan los productores nacionales frente al arroz procedente del extranjero. Medina cuestionó que los costos de producir localmente dificulten que los agricultores hondureños puedan competir en condiciones similares con el producto importado.
El dirigente consideró que el arroz enfrenta una situación particularmente vulnerable dentro del sector agrícola y advirtió que, si la tendencia continúa, cada vez serán menos los productores que puedan dedicarse a esta actividad.