
Las autoridades de tránsito mantienen la atención sobre la conducción bajo los efectos del alcohol y otras sustancias, debido al impacto que esta práctica tiene en los accidentes registrados en Honduras.
El director de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT), Lenin Morel, informó que más de 17 mil conductores han recibido sanciones por manejar después de consumir alcohol.
El funcionario también reveló que existe una relación preocupante entre el consumo de estas sustancias y algunas muertes ocurridas en las carreteras. De acuerdo con los datos presentados, durante el año se realizaron 477 autopsias a víctimas de accidentes de tránsito en Tegucigalpa y San Pedro Sula. En 202 de esos casos se encontraron indicios de alcohol o drogas.
Morel detalló además que, durante los primeros seis meses del año, 41 personas fueron remitidas al Ministerio Público por homicidio imprudente, mientras que otras más de 80 enfrentaron remisiones por lesiones imprudentes. Estos expedientes estarían relacionados con hechos de tránsito en los que también se investiga la conducción temeraria bajo los efectos del alcohol.

El jefe de la DNVT explicó que las personas sorprendidas conduciendo en estas condiciones reciben actualmente una sanción económica equivalente a un salario mínimo y la suspensión de su licencia durante seis meses.
Sin embargo, uno de los aspectos que genera preocupación entre las autoridades es que algunos conductores continuarían utilizando vehículos pese a tener su permiso suspendido. Ante esta situación, Morel consideró necesario revisar el problema y evaluar mecanismos que permitan fortalecer el cumplimiento de las medidas impuestas.
Las autoridades reiteran que conducir después de consumir alcohol o sustancias que alteren las capacidades representa un factor de riesgo para quienes circulan por las carreteras y para el resto de usuarios de la vía.