
El atleta hondureño Juanjo Reyes ha consolidado un 2026 inolvidable en el mundo de la resistencia y el triatlón, llevando la bandera de Honduras a lo más alto en exigentes escenarios internacionales y promoviendo valores profundos como la inclusión deportiva.
La temporada arrancó con un momento muy emotivo en el IRONMAN 70.3 El Salvador, donde Reyes debutó como guía del triatleta no vidente Alberto Carrillo. Completar esta prueba no solo significó un logro deportivo, sino un firme mensaje de que el deporte no conoce barreras.

Este vínculo se repetiría más adelante en el IRONMAN 70.3 PuertoMan en Honduras, marcando una participación histórica para el país, y en el IRONMAN 70.3 Barranquilla en Colombia, donde ambos compitieron codo a codo como compañeros de ruta.
El calendario internacional también incluyó paradas de alto nivel como el IRONMAN 70.3 Punta Cana en República Dominicana, sumando valiosos puntos para el ranking.
Sin embargo, uno de los momentos más especiales de su travesía ocurrió en el IRONMAN 70.3 Río de Janeiro, Brasil, una de las competencias más importantes del año que disfrutó acompañado de su madre, cumpliendo además el sueño de ella de conocer tierras cariocas.
En su ruta de fogueo y exigencia física, Reyes integró el calendario local con su participación en el Medio Maratón de La Prensa en Honduras en la distancia de 21K, además de cruzar fronteras para decir presente en la primera edición del Maratón Ciudad de Guatemala.
Con la mirada puesta en el cierre del 2026, el atleta catracho afina detalles para sus dos últimos grandes objetivos, los cuales incluyen el Oceanman El Salvador con un recorrido de 10 kilómetros en un exigente desafío de natación en aguas abiertas, y el prestigioso Patagonman en la Patagonia chilena el próximo 6 de diciembre, enfrentando un brutal reto de resistencia extrema con la misión histórica de convertirse en uno de los pocos hondureños en completar este evento.