
El fútbol mundial contiene la respiración. Este martes, desde las 20:00 (hora paraguaya), Buenos Aires se vestirá de gala para vivir una apoteósica «fiesta de agradecimiento» en el estadio Monumental de River Plate. Con todas las localidades de las 85.000 butacas agotadas en menos de dos horas, la selección argentina disputará un amistoso frente a Benín que marcará el adiós definitivo de Lionel Messi de la Albiceleste a sus 39 años.
Más allá del encuentro ante el combinado africano, el evento se perfila como un tributo masivo a dos décadas de magia ininterrumpida. Tras 21 años, 207 partidos y 125 goles —cifras sin precedentes en el combinado nacional—, el capitán pondrá punto final a una trayectoria que comenzó con un accidentado debut ante Hungría en agosto de 2005 y que transformó por completo la historia reciente del balompié argentino.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) ha preparado un homenaje sin escalas que reunirá a los campeones mundiales de Catar 2022 y a sus familias, incluyendo a figuras emblemáticas como Ángel Di María.

Asimismo, en la antesala del encuentro, la prestigiosa Universidad de Buenos Aires distinguirá al astro con su máxima condecoración, el doctorado Honoris Causa.
Junto al ’10’, también colgará la camiseta albiceleste el vicecapitán Nicolás Otamendi, dando paso a una nueva generación liderada por figuras como Julián Álvarez, Enzo Fernández y Lautaro Martínez.
Este adiós llega tras un camino de profunda perseverancia. Después de años marcados por la presión, derrotas dolorosas en finales y un fugaz anuncio de retiro en 2016, la historia dio un giro absoluto con la conquista de la Copa América 2021, la Finalissima 2022, la gloria eterna en el Mundial de Catar y una nueva consagración continental en 2024, coronando su ciclo con el subcampeonato en el Mundial de Norteamérica 2026.
La decisión definitiva de dejar la selección llegó apenas semanas después del fallecimiento de su padre, Jorge, un pilar fundamental en su carrera.