
Aunque el Gobierno anunció una estabilización temporal del precio del diésel, representantes del sector transporte consideran que la medida no es suficiente para resolver la situación económica que atraviesa el rubro.
El dirigente del transporte, Wilmer Cálix, reconoció que la decisión gubernamental contribuye a reducir el impacto de las alzas en los combustibles, pero sostuvo que todavía se requieren medidas adicionales para atender las demandas de los transportistas.

“No es suficiente”, señaló Cálix al referirse a las medidas anunciadas este sábado por el Gobierno.
Ante este escenario, el Consejo Nacional de Transporte convocó para este domingo una asamblea nacional en Tegucigalpa, en la que participarán representantes del transporte urbano, interurbano, taxis y carga.
De acuerdo con Cálix, durante el encuentro se analizarán las medidas adoptadas por el Ejecutivo y se definirán nuevas propuestas que posteriormente serán presentadas a las autoridades. También se determinarán las acciones que podría tomar el sector en los próximos días.
La reacción de los transportistas ocurre luego de que el Gobierno anunciara que asumirá durante 30 días el componente del Aporte para la Atención a Programas Sociales y Conservación del Patrimonio Vial (ACPV) correspondiente al diésel.
La medida representa una absorción de L12.01 por cada galón y entrará en vigencia a partir del lunes 5 de octubre, con vigencia hasta el 4 de noviembre. El Ejecutivo explicó que el objetivo es evitar que el impacto de las variaciones internacionales del combustible se traslade directamente al consumidor.
Sin embargo, para los transportistas el problema va más allá del precio semanal del combustible. El sector ha planteado anteriormente la necesidad de revisar la estructura de costos y la carga tributaria aplicada a los carburantes, además de buscar mecanismos que permitan reducir de manera más sostenida el impacto del diésel sobre sus operaciones.
Las conversaciones entre Gobierno y transportistas ya habían concluido sin acuerdos concretos en la primera mesa técnica instalada para abordar el aumento de los combustibles. Entre las propuestas discutidas estuvo la suspensión temporal de impuestos a los carburantes y la revisión de la fórmula utilizada para establecer sus precios.
Cálix indicó que el sector continuará participando en las mesas técnicas cuando sea convocado, pero consideró que la solución debe construirse principalmente mediante un diálogo directo entre el Ejecutivo y los representantes del transporte.
La asamblea de este domingo será, por tanto, un espacio para evaluar la respuesta gubernamental y definir la posición que adoptará el sector frente al alto costo del diésel y los demás gastos de operación.