
La crisis hídrica en la capital de Honduras muestra los primeros signos de atenuación. A raíz de las recientes precipitaciones registradas en las cuencas tributarias del Distrito Central, la Alcaldía Municipal analiza modificar el calendario de racionamientos para acortar el intervalo de entrega de agua potable de 12 a nueve días entre cada ciclo de distribución.
Julio Quiñónez, director de Gestión de Riesgos de la comuna, confirmó este viernes que la evaluación técnica responde a la gradual recuperación de los embalses principales. Según los reportes oficiales, la represa Los Laureles ha alcanzado un 46.34 % de su volumen total, impulsada por las lluvias de la temporada, mientras que el embalse de La Concepción se sitúa en un 28.20 % de su capacidad.

Pese al repunte positivo en los niveles de acopio, las autoridades llamaron a la prudencia a los habitantes de Tegucigalpa y Comayagüela, recordando que el sistema metropolitano de abastecimiento continúa bajo condición de riesgo hídrico hasta que los embalses sobrepasen el 70 % de su llenado.

Estrategia técnica y proyecto de trasvaseñ Para optimizar el recurso acumulado y estabilizar el suministro en las zonas más vulnerables de la metrópoli, el equipo técnico de la alcaldía estudia alternativas de ingeniería hidráulica: La reducción del ciclo a nueve días dependerá de la constancia de las lluvias en las cuencas altas durante los próximos días. Se analiza bombear y trasladar caudales desde Los Laureles hacia La Concepción, debido al mayor volumen captado en el primer embalse. Mientras los análisis de campo concluyen y se determina la viabilidad del trasvase, el esquema de distribución de agua cada 12 días se mantendrá operativo sin variaciones inmediatas.
El seguimiento continuo sobre las fuentes de abastecimiento determinará el anuncio oficial del nuevo calendario de servicio para los barrios y colonias de la capital.