
En un país donde las necesidades brotan por todos lados en el sistema de salud, el robo de un equipo médico para bebés recién nacidos, sin indicios de violencia, donde no rompieron ninguna puerta, ni forzaron algún armario, ni amenazaron a personal, más que un hurto agravado es un intento de homicidio colectivo en forma indirecta, porque la falta de ese equipo incidirá en la desmejoria de la salud de miles de niños recién nacidos. Diríamos que de acuerdo a la tipificación legal, es un robo agravado, que por ser un equipo de neonatología de un centro como el Hospital Materno Infantil, un bien público que presta servicios a miles de hondureños, es un delito contra la salud pública, conforme el art. 296 del código penal.
Privar de un ventilador, una incubadora o un monitor a un bebé recién nacido, no digamos un equipo sofisticado, es ponerlo en riesgo de muerte. un delito que cualquier juez que actúe a conciencia puede considerarlo como agravante de poner en peligro la vida de niños recién nacidos. La pena base en este tipo de delitos es de 3 a 6 años, pero con los agravantes que mencionamos un ladrón puede ganarse de 6 a 9 años de prisión y no es una pena conmutable, es decir no es excarcelable. La pena es severa porque no se trata de robar un televisor, robaron oxígeno para los recién nacidos, robaron tiempo de vida. Un equipo para cuidar recién nacidos vale más de un millón y medio de lempiras, pero un niño recién nacido, en forma prematura, sin el auxilio de ese equipo no podrá vivir ni siquiera 20 minutos.

Quién se roba este tipo de equipo debe saber que está condenando a muerte a niños que no pueden gritar para pedir auxilio. Cometer este tipo de robo es el nivel más bajo de inescrupulosidad que puede cometer alguien que convive dentro del Hospital Escuela. El robo de equipo, que no es la primera vez que sucede en el Hospital Escuela y Materno, revela que en este centro no hay inventario con custodia, ni cámaras que vigilen la sección de neonato, ni bitácora de ingreso. Si fue personal interno el responsable del robo, el jefe de sala y el director del Hospital tienen responsabilidad administrativa solidaria ante el TSC. Se trata de un saqueo de cuna, robar equipo de neonatos en el hospital Escuela es dejar a muchos bebés sin respirar.
Quién pudo robarse ese equipo especial, en un hospital público en el que solo hay médicos, enfermeras, cierto personal administrativo y personal de vigilancia, puede ser detectado con mucha facilidad. Un equipo de neonatología no es un celelular que alguien se lo puede meter en la bolsa del pantalón. Un equipo sofisticado pesa en kilos, para robársel tuvieron que hacer un desmontaje técnico y usar una camilla del hospital para sacarlo. No se lo puede robar un paciente, se lo robó alguien que conoce el hospital y sabe armar y desmontar equipos de hospital. Consultamos este día a un experto calificado en equipos médicos de este tipo y esto fue lo que me dijo: 1) pudo ser un elemento de personal interno con acceso directo al hospital, un equipo de este tipo se saca con bata blanca, porque así, nadie pregunta. Generalmente estos robos son cometidos por alguien de mantenimiento, electromedicina, o del turno de noche que sabe a que hora no hay supervisor y donde no hay cámara.
Por lo general los vigilantes no roban equipo, pero dejan pasar un carro sin requisar a cambio de un pago. El equipo puede ser sacado como chatarra o equipo para ser reparado, sin orden de salida firmada. Pero además, hay mercado negro en clínicas privadas de Tegucigalpa y SPS. Ese tipo de equipo no se roba para venderlo en el mercado, se roba por encargo. Alguien ya lo tenía vendido antes de sacarlo, nos explicó el experto consultado. Pero también puede pasar que un equipo se daña por mal uso, lo queman por una mala conexión y en vez de reportarlo como daño, lo reportan como robado, para no pagar por la irresponsabilidad administrativa ante el TSC. En este caso, el director del hospital Escuela debe mostrar a la autoridad que investiga y al mismo TSC, el libro de entradas y salida de equipo biomédico, la orden de salida firmada y el video de la cámara del pasillo de la sala de neonatales. En este caso, no fué un robo por alguien de afuera, fué cometido por alguien de adentro.
Uno de nuestros reporteros, preguntó a un médico que nos pidió no revelar su identidad y respondió: «en el hospital solo entran 4 tipos de personas, uno de ellos se robó el equipo, que es un electroencefalógrafo digital, valorado en 60 mil dolares, cerca de millón y medio de lempiras. La denuncia del robo fué presentada ayer por el director del hospital, Darío Zúñiga ante el Ministerio Público y la Policía Nacional El equipo era nuevo, estaba en la sala de Neonatología del 5to piso del Materno Infantil que está en remodelación y aún no se había inagurado. Ese equipo estuvo en la bodega del MInisterio de Salud, lo sacaron hace unos tres meses para instalarlo, participaron personal de electromedicina, ingenieros que hicieron la instalación, gente de limpieza del 5to piso y vigilancia. No es casual que varias cajas estaban abiertas, según versiones periodísticas, alguien sabía que caja abrir. Eso no es un robo hecho por un ladrón común, fue hecho por alguien que conoce el inventario.
Ya hay fiscales asignados para revisar las cámaras, la primera pista es un video de otro intento de robo donde detuvieron a un jóven que el domigo pasado se robaba una computadora. El director del hospital Dario Zúñig, admite que hay falencias en el Hospital, como el hecho de tener 7 portones y no hay presupuesto de seguridad porque lo eliminaron en el gobierno del PLR. Tanto los que se robaron el equipo como los que eliminaron la partida para pagarle seguridad al importante hospital, forman parte de esa oscura comunidad, que navega en las aguas de la miseria humana. Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 2 de octubre 2026