
Al ser sancionada por el presidente Nasry Asfura la Ley de Justicia Energética, aprobada por el Congreso Nacional el pasado 31 de agosto, y, al solo restar la publicación en el diario oficial La Gaceta, es conveniente que los hondureños reparemos en 4 puntos claves de esta ley. Primero: congela la tarifa de electricidad durante seis meses, con lo que, los precios de la energía eléctrica se mantendrán hasta marzo del 2027, período en el que la ENEE no podrá subir la tarifa. Como hoy 30 de septiembre, la CREE publicó la nueva tarifa del último trimestre, al ser sancionada la ley se evita otro golpe al bolsillo de los usuarios que pudo aumentar en 12,5% el monto de la tarifa.
SEGUNDO: La nueva Ley divide a la ENEE en tres partes: la ENEE Generación, la ENEE Transmisión y la ENEE distribución, las tres bajo la dirección de una ENEE matriz, cien por ciento estatal. No se privatiza en ninguna parte, el Estado mantiene el cien por ciento de las acciones. Este es un punto que debe quedar claro en los hondureños, porque el PLR, manoseando los conceptos como acostumbra a manosearlo todo, desde un pricipio vendió el argumento de la privatización de la ENEE, que no responde a la verdad. La ENEE sigue siendo una empresa propiedad del Estado.

TERCERO : conforme la Ley de justicia energética, se condona deudas a usuarios de 250 kilowats-hora, con verificación técnica, y amnistía, a las alcaldías de bajos ingresos, las llamadas alcaldías pobres, mientras que las alcaldís que tienen buenos ingresos, las llamadas alcaldías ricas, tienen la opción de renegociar las deudas. Algo sumamente importante, es que con esta ley se acaban los contratos de dedo, es decir, toda compra de energía será por subasta o licitación internacional. Para esto, se crea un operador del sistema y mercado que será conocido como el OSM.
No se debe ser excesivamente optimista, porque si bien la nueva Ley tiene el objetivo de terminar con el desorden administrativo que ha imperado en la ENEE en los últimos 20 años, eliminar todos los problemas internos es posible que lleve algún tiempo, aunque lo importante es que la Ley crea el mecanismo esencial que pedía a gritos la ENEE: terminar con la politización, que fué el cáncer que llevó a la empresa estatal a los niveles de desastre que hoy la tienen sumida en una constante de pérdidas, que se agiganta cada minuto que pasa sin que los gobiernos anteriores se atrevieran a hacerle la cirujía, no por el puro temor, sino por asuntos de conveniencia política, que es lo más triste de la tragedia que es para Honduras la lamentable situación de la ENEE.
Hay acotaciones que derivan de la Ley y que deben precisarse, congelar la tarifa por 6 meses le da aire a los hondureños, porque esto representa un alivio pasajero para la gente en la próxima fiesta de Navidad, cuando los hondureños pudieron recibir un porrazo con el incremento que preparaba la CREE. Para el sector empresarial, el hecho de no privatizar ninguna de las partes ordena la empresa con reglas transparentes, a la vez que aleja el temor a la expropiación que dejó el gobierno del PLR. El gobierno de Asfura dió un buen golpe político al sancionar la ley apenas horas antes de que se vencierael plazo y justo antes de que la Cree publicara las nuevas tarifas.
El gran dilema es, si la Ley podrá frenar la constante de pérdidas técnicas y por robo de energía, que constituyen un detonante peligroso, como es la deuda gigantesca que agrava la situación fiscal de Honduras. La ENEE con la nueva ley como herramienta poderosa, tiene un plazo de seis meses para demostrar su eficacia, aunque no hay que esperar que esto sea como el cuento de «las mil y una noches» porque todo cae al final en el campo de la dura realidad. La esperanza estriba en que el nuevo esquema fué direccionado por organismos internacionales y el gobierno de EEUU, basados en experiencias de otros países, que pasaron por un trauma igual al que tiene Honduras, y, aplicando iguales correctivo, lograron rescatar y hacer eficientes sus sistemas de energía eléctrica. Allí es donde radican todas las esperanzas de recuperar la ENEE. Asi son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 30 de septiembre 2026