
El Gobierno de Honduras asumirá mediante subsidios estatales cualquier aumento que resulte de la revisión de la tarifa eléctrica durante los primeros seis meses posteriores a la publicación oficial de la nueva Ley del Subsector Eléctrico. Así lo confirmó el gerente general de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), Guillermo Peña Panting, quien detalló los alcances financieros de esta medida clave para la economía nacional.
Una vez que la legislación sea sancionada y publicada en el Diario Oficial La Gaceta, el sector eléctrico hondureño entrará en una fase determinante de implementación. Según el funcionario, esta reforma representa una transformación estructural largamente esperada por el país durante más de tres décadas, cuyo proceso de aplicación requerirá de decisiones complejas y un importante esfuerzo fiscal por parte del Estado.

Uno de los puntos más sensibles de la nueva normativa recae sobre el ajuste tarifario. Ante la consulta sobre posibles alzas derivadas de las revisiones periódicas, el titular de la ENEE fue categórico al señalar que los consumidores finales no verán reflejado ningún incremento en sus facturas durante el primer semestre de vigencia de la reforma.
«En este periodo no se traspasa un alza de la tarifa; la tarifa la va a absorber el Gobierno», afirmó Peña Panting, reconociendo que el mecanismo de financiamiento de este subsidio ha generado intensos debates debido al impacto directo que tendrá sobre las finanzas públicas del país.
El funcionario admitió que este compromiso representa una carga considerable, especialmente si se toma en cuenta que la administración central también debe atender otras presiones fiscales, tales como los subsidios destinados a mitigar la volatilidad en el precio de los combustibles en el mercado internacional. No obstante, subrayó que el Ejecutivo asumirá esta responsabilidad con total rigor para proteger el bolsillo de la ciudadanía.
La construcción de la normativa contó con la participación multisectorial del Congreso Nacional, el sector privado, la sociedad civil y la academia. Para Peña Panting, superar esta etapa participativa da paso al desafío operativo y financiero de ejecutar los cambios estructurales que tanto necesita el subsector.
Finalmente, el gerente de la ENEE reconoció que el camino venidero estará lleno de retos complejos, pero expresó satisfacción por haber tomado una decisión orientada a sanear el sistema eléctrico nacional, con la meta final de traducirse en beneficios tangibles y sostenibles para todos los usuarios del servicio.