
Una intensa discusión interna se desató en las plataformas digitales en torno al Partido Libertad y Refundación (Libre) en el departamento de Cortés, luego de que el espacio digital El Revolucionario HN publicara un llamado a realizar una “depuración” dentro de la estructura política, enfocado de manera directa en la «Ciudad Industrial», San Pedro Sula.
La publicación señaló explícitamente a dirigentes y figuras de amplia trayectoria dentro de Libre en la zona norte, entre ellos Rodolfo Padilla Sunseri y la diputada Scherly Arriaga, además de hacer alusión a la corriente interna Movimiento 28 de Junio (M28) y a otros liderazgos locales. El señalamiento detonó una inmediata ola de reacciones contrapuestas entre militantes, simpatizantes y críticos de la institución oficialista.

El debate escaló rápidamente con posturas encontradas. Por un lado, defensores de los cuestionados —como el activista Leonidas Castellanos— remarcaron que tanto Arriaga como Padilla Sunseri son “líderes legítimos” respaldados por bases sólidas. Por otro lado, sectores críticos insistieron en que la depuración debe ser un proceso democrático que se ejecute en las urnas durante los comicios internos y no a través de juzgamientos en plataformas digitales.
Cuestionamientos al M28 y a la conducción nacional del partido
Las críticas más severas de la conversación digital se dirigieron hacia el Movimiento 28 de Junio (M28), una de las corrientes de mayor peso en la estructura de Libre que impulsó la candidatura presidencial de Rixi Moncada. Algunos usuarios tildaron a la corriente de actuar como «un azadón, todo para ellos», reflejando el descontento de un sector de la militancia frente a la distribución de espacios de poder.
La controversia digital refleja que la propuesta de «limpiar la casa» en el departamento de Cortés ha abierto un escenario de debate complejo, donde las demandas de unidad de cara a los próximos procesos electorales chocan frontalmente con los reclamos de renovación interna.