
En medio de una creciente escalada militar en Oriente Medio, el ministro de Relaciones Exteriores de Arabia Saudí, Faisal bin Farhan, lanzó una firme advertencia durante la 18.ª cumbre de los BRICS celebrada en Nueva Delhi: la seguridad nacional y la integridad territorial del Reino de Arabia Saudí son completamente “intocables”.
Frente a los representantes del bloque multipolar, el jefe de la diplomacia saudí dejó claro que los países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) no tolerarán agresiones dirigidas contra sus territorios, infraestructuras energéticas o activos estratégicos, sin importar la narrativa ideológica o el pretexto con el que se pretendan justificar.

Las declaraciones del diplomático se producen en un contexto de máxima fricción regional, marcado por la intensificación de las ofensivas militares de los rebeldes hutíes de Yemen —respaldados por Irán— contra bases e instalaciones petroleras saudíes, así como por el enfrentamiento directo entre Estados Unidos e Irán. Riad, que acudió al encuentro internacional en calidad de país invitado sin formalizar aún su adhesión plena, enfatizó que la confrontación bélica perpetua no ofrecerá respuestas sostenibles a las crisis de la región.

Amenaza a las arterias del comercio mundial y llamado a la vía diplomática
Durante su intervención, el canciller saudí vinculó directamente la estabilidad del Golfo Pérsico con el abastecimiento energético y el equilibrio del comercio internacional. Subrayó que los bloqueos y maniobras hostiles en estrechos estratégicos como Ormuz y Bab al Mandeb representan un riesgo sistémico para las cadenas globales de suministro y la economía mundial.
Puntos clave expuestos por la representación saudí y sus aliados regionales:
- Soberanía inequívoca: Inviolabilidad de las instalaciones energéticas y del territorio saudí ante las incursiones de milicias armadas.
- Respaldo internacional: El primer ministro de Pakistán, Shahbaz Sharif, sostuvo una conversación telefónica con el príncipe heredero Mohamed bin Salmán para expresarle su plena solidaridad y condenar los ataques de la milicia hutí.
- Garantía a la navegación: Exigencia de proteger la libre circulación marítima en las rutas comerciales del mar Rojo y el Golfo Pérsico para prevenir choques de precios en los mercados globales de crudo.
- Apuesta por la desescalada: Exhorto formal a priorizar los canales diplomáticos, la buena vecindad y la resolución pacífica de controversias sobre las acciones de fuerza.
El pronunciamiento saudí coincidió con la adopción por unanimidad de la Declaración de Nueva Delhi por parte de los líderes de los BRICS, documento que insta a la máxima contención a todas las partes involucradas para evitar una conflagración mayor en Oriente Medio.