
Meses después del fallecimiento de la exmagistrada del Tribunal de Justicia Electoral (TJE), Miriam Barahona, su familia continúa reclamando respuestas de las autoridades sobre los hechos que, según sus allegados, marcaron sus últimos años y afectaron gravemente su salud.
José Barahona, padre de la exfuncionaria, cuestionó que hasta ahora no se hayan presentado requerimientos fiscales contra quienes, a su juicio, tuvieron responsabilidad en la situación que enfrentó su hija.
“Meses después de su muerte, no hay un requerimiento fiscal de la barbaridad que hicieron”, manifestó Barahona, al reiterar que la familia no abandonará su búsqueda de justicia.
Los familiares sostienen que tampoco existen resoluciones judiciales que hayan establecido responsabilidades relacionadas con los señalamientos hechos contra el exmagistrado Mario Morazán, a quien atribuyen parte de las circunstancias que habrían contribuido al deterioro de la salud de Miriam Barahona.
Mientras la familia mantiene sus cuestionamientos, desde el TJE se destacó el legado que dejó la exmagistrada durante su paso por la institución. Como reconocimiento a su trayectoria, uno de los salones del organismo lleva actualmente su nombre.

El presidente del TJE, Mario Flores Urrutia, recordó el papel que desempeñó Barahona en momentos que consideró determinantes para la democracia hondureña.
Según Urrutia, en ese espacio se tomaron decisiones y se enfrentaron situaciones que pusieron a prueba la institucionalidad electoral del país. Destacó además que Barahona habría colocado los intereses nacionales por encima de cualquier presión o consideración partidaria.