
La canciller de la República, Mireya Agüero, confirmó que el gobierno de Estados Unidos ha descartado la solicitud presentada por el presidente Nasry Asfura para lograr una prórroga o un período de gracia bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS).
Pese a este escenario, la funcionaria aclaró que la negativa estadounidense no representa una crisis catastrófica ni una situación peor que la de años anteriores, sino un tema de expectativas y confianza mutua, destacando que dentro de la comunidad hondureña en el norte ya existen cerca de 200,000 connacionales completamente naturalizados que cuentan con un estatus legal consolidado.

Agüero subrayó que el tema migratorio ha sido una prioridad absoluta posicionada por el presidente Asfura en todas las reuniones bilaterales sostenidas desde el primer día de su administración.
A pesar de la decisión sobre el TPS, la canciller indicó que se han recibido señales desde diversos espacios en Estados Unidos que abren la puerta a posibles procesos de regularización para una gran cantidad de hondureños, descartando además la ocurrencia de una deportación masiva e inmediata de los exbeneficiarios del programa.
Según detalló, desde el mes de enero el país ha registrado un flujo superior a los 33,000 hondureños retornados, cifras manejadas de forma ordenada mediante la red consular.
Para hacer frente a este desafío estructural, la titular de Exteriores enfatizó que la administración no ha actuado de manera improvisada y cuenta con un plan integral gestionado a través del Consejo Nacional de Protección al Hondureño Migrante (CONAPROM) y un esfuerzo interinstitucional.
Este programa incluye importantes reformas legales y reglamentarias enfocadas en las exoneraciones fiscales, permitiendo que los compatriotas que decidan regresar al país puedan introducir su menaje de casa y maquinaria industrial libres de impuestos. Asimismo, la Cancillería trabaja en la modernización de los servicios consulares para blindar la protección jurídica de los migrantes.
Agüero reconoció que la institución ha tenido que atravesar un complejo proceso de reestructuración que implicó «rehacer, ordenar e institucionalizar» procesos que habían quedado en el olvido en administraciones pasadas.
Aunque evitó aventurar cifras definitivas sobre la cantidad exacta de afectados debido a la falta de censos completos por parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y los consulados, la funcionaria reafirmó el compromiso inclaudicable del Estado hondureño en garantizar la defensa de sus connacionales en el exterior y facilitar las condiciones para su reinserción digna en el territorio nacional.