
A cinco meses de su partida física, autoridades del Tribunal de Justicia Electoral (TJE), colaboradores y familiares rindieron un homenaje póstumo a la magistrada Miriam Barahona, inaugurando en su honor el Salón de Pleno que desde ahora lleva su nombre.
El acto, encabezado por el magistrado presidente Mario Flores Urrutia y el magistrado propietario Arístides Mejía Carranza, contó con la presencia del sacerdote Alexis Melgar, el abogado José Barahona —padre de la extinta funcionaria— y familiares cercanos.

Durante la ceremonia, Flores Urrutia destacó con admiración la valentía de Barahona en momentos críticos para el país, señalando que «depuso cualquier presión o interés partidario por hacer prevalecer los intereses de la nación» y recordando las palabras del embajador de la Unión Europea, Gonzalo Fournier Conde, quien afirmó que «la democracia hondureña hoy tiene rostro de mujer y ese rostro es el de Miriam Barahona».
El encuentro también dio paso a enérgicos reclamos por parte de la familia, quienes denunciaron la persecución que la magistrada sufrió en vida durante el proceso electoral general de 2025.
En ese sentido, Flores Urrutia reveló que, pese a su delicado estado de salud, Barahona se negó a incapacitarse para evitar que se alterara el equilibrio del pleno con un suplente afín, dejando su escritorio limpio antes de someterse a tratamiento médico.
Por su parte, José Barahona agradeció el tributo, pero exigió una respuesta contundente a los operadores de justicia tras señalar la falta de avances en las investigaciones: «A meses de su muerte, no hay un requerimiento fiscal de la barbaridad que hicieron; ellos deberían estar presos», sentenció.


