
Con un ultimátum de 72 horas, el Colegio Médico de Honduras (CMH) exigió al gobierno el desembolso inmediato de fondos, la firma de contratos y la resolución de acuerdos pendientes.
El presidente del ente gremial, Samuel Santos, denunció que la paciencia del sector ha llegado a su límite debido a un atraso salarial de ocho meses que afecta directamente a 400 galenos, advirtiendo que la estabilidad laboral y la dignidad de los profesionales no son negociables.
Ante la falta de respuestas institucionales, las demandas incluyen el pago de salarios atrasados, el nuevo salario base, el reintegro de médicos despedidos, el descanso profiláctico en el IHSS y beneficios para jubilados.
El CMH advirtió que, de no cumplirse con lo exigido en el plazo establecido, se convocarán asambleas informativas y progresivas a nivel nacional, sin descartar medidas de presión más drásticas.
