
El Congreso Nacional aprobó la noche de este lunes las reformas al subsector energético (Ley de Justicia Energética) con 78 votos a favor, estructurados por 49 del Partido Nacional y 29 de bancadas de oposición.
La normativa busca el rescate financiero de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) manteniendo su condición de ente público mediante una escisión empresarial en tres subsidiarias generación, transmisión y distribución, prohibiendo la venta de sus activos y exigiendo una mayoría calificada de 96 votos para cualquier intento de privatización.
La sesión, dirigida por el presidente del legislativo Tomás Zambrano, estuvo marcada por la sustitución del dictamen original del Ejecutivo por una contrapropuesta de 16 puntos presentada por el jefe de bancada del Partido Liberal, Jorge Cálix.
Esta iniciativa contempla la prohibición de contrataciones directas, licitaciones mediante subasta inversa, la condonación de deudas a municipalidades tipo C y D, así como a familias vulnerables con consumos menores a 200 kilovatios.
Cálix defendió el proyecto asegurando que protege el patrimonio estatal, a la vez que recriminó a la administración anterior por contratos de energía con diésel.
Por su parte, la bancada del partido Libre manifestó un rechazo rotundo a la normativa. La diputada Luz Angélica Smith cuestionó la validez del proceso al modificarse el dictamen inicial y advirtió que la reforma abre espacios a intereses privados.
En paralelo, durante la intervención de Cálix, el diputado oficialista Fabricio Sandoval protagonizó un altercado en el hemiciclo con pitos y consignas, lo que motivó al presidente del Congreso a aplicarle una sanción de 15 días de salario por entorpecer la sesión.
