
Desde mis tiempos cuando era procurador en el bufete del famoso abogado Francisco (Quico) Zacapa, y después en nuestra pequeña oficina legal atendiendo diversos asuntos en la capital, al retirarnos del ejercicio profesional y dedicarnos exclusivamente a dirigir medios de comunicación, no habíamos vuelto a poner un pie en los tribunales de justicia. Asi que, hoy cuando en compañía de varios colegas periodistas acudimos al tribunal, donde el Ministerio Público ha imputado a Roosevelt Hernández, por su conducta agresora contra la libertad de expresión, pude ver que el desenvolvimiento de los funcionarios de los juzgados no ha cambiado en nada. El estado de justicia en Honduras es el reflejo del comportamiento de los funcionarios judiciales, la justicia es lenta porque los jueces se prestan a que los trámites caminen a paso de tortuga, y la alta mora en los juzgados es producto de la desidia de los funcionarios del poder judicial.
Hoy atendimos una citación del juzgado de Letras de lo Penal para comparecer en nuestra condición de acusadores contra el ex jefe de las FFAA de Honduras, Roosevelt Hernandez, por atentar contra la libertad de expresión. El representante legal de Roosevelt Hernandez habia pedido casi al final del día anterior, acudiendo a una vieja táctica dilatoria, que la cita fuera reprogramada, debido a que el día de hoy tenía que apersonarse a otra sala para atender otra cita. Conforme el debido proceso, la vocería de la Corte debió haber notificado a la abogada que nos representa, la respetable profesional Doris Madrid, que el tribunal habia admitido la reprogramación. La empleada respectiva que devenga un salario para hacer la comunicación no le avisó a la abogada Madrid, faltando a su deber e incurriendo en una violación al debido proceso.
Las partes acusadoras, que somos varios periodistas, asistimos puntualmente a la cita, pero al ser comunicados de la reprogramación, nos sentimos burlados por el poder judicial. Firmamos el acta donde se reprograma la cita para el 19 de agosto, pero como no todos los funcionarios están de acuerdo con el contubernio de los jueces, cuando salíamos del tribunal, un profesional del derecho se nos acercó y nos dijo en forma discreta: » tampoco habrá cita el 19 de agosto, porque ese día el abogado de Roosevelt tiene otra cita en otra sala, de manera que habrá otra reprogramación, por lo que de inmediato saqué la conclusión de que los jueces de izquierda están detrás de este jueguito, protegiendo a Roosevelt para que no declare hasta obtener el beneficio de la corte de apelaciones.
Le vamos a explicar al público este jueguito sucio que demerita a la justicia hondureña. En el Poder Judicial existe la llamada izquierda judicial, conformada por el grupo de jueces y magistrados que militan en la izquierda, y ahora, abiertamente en el Partido Libre. La magistrada Rebeca Ráquel de Melara, mientras fungió como Presidenta de la Corte Suprema, hizo movimientos y colocó en la Corte de Apelaciones solo a funcionarios identificados con Libre, de manera que esta corte es la salvaguarda de los funcionarios afines al partido Libre que han cometido auténticas barbaridades. En el jueguito para burlar el debido proceso, participan muchos funcionarios del poder judicial, incluyendo voceros como la señora Bárbara Castillo, que ayer faltó a su deber al no informar que la cita programada para este viernes había sido reprogramada.
A que se están prestando los jueces? Están contribuyendo a que el tiempo transcurra para que la Corte de Apelaciones, ante la cual la defensa de Roosevelt presentó un recurso pidiendo la suspensión del acto reclamado, resuelva y admita el recurso, de manera que Roosevelt evitará comparecer ante el juzgado en el que el MInisterio Público entabló la acusación que presentamos varios periodistas contra Roosevelt Hernández por atentar contra la libertad de expresión. Lo perverso de todo esto es que los jueces se ponen de acuerdo para aceptar la reprogramación de los abogados y favorecer al imputado, que en el caso de Roosevelt Hernández cometió una grave ofensa contra la libertad de expresión.
Los jueces nos tendrán calvariando a los acusadores, los periodistas iremos otra vez a la cita el 19 de agosto y es posible que el juez nos informe que hay otra reprogramación porque el abogado defensor de Roosevelt debe atender otra cita ese mismo día. Para no caer en la jugada del tonto, es muy posible que nuestra abogada acusadora, que ya advirtió la bribonada, devuelva la viveza del abogado de Roosevelt, pidiendo un abogado de la defensa pública para que defienda a Roosevelt y así, el ex jefe militar no tenga otra salida y tenga que comparecer a la cita donde los periodistas estaremos en capacidad de mantener con firmeza nuestras acusaciones contra Roosevelt Hernández. Es muy posible que, al nombrarse un abogado de la defensa pública para que represente a Roosevelt, este no tenga excusas para eludir su presencia en el juzgado, porque a la vista está que Roosevelt no quiere enfrentarse a la justicia.
Pero, así son las cosas en el Poder Judicial hondureño, donde el debido proceso es retorcido por las artimañas de abogados y funcionarios judiciales, que se ponen de acuerdo, en el más bochornoso de los contubernio, para salvar a los malhechores que violan la justicia en lo más sagrado de las personas y de los pueblos, como es la libertad de expresión. Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 7 de agosto 2026