
Las autoridades de la República Democrática del Congo interceptaron un barco de pasajeros cerca de Kinshasa y aislaron a unos 200 ocupantes luego de la muerte de un hombre que presentó síntomas compatibles con ébola, en medio de un brote que ya deja casi 4.000 casos confirmados y más de 1.800 fallecidos.
La embarcación, procedente de Kisangani, fue detenida en el puerto fluvial de Maluku, a unos 65 kilómetros de la capital congoleña. Equipos sanitarios realizaron pruebas diagnósticas a pasajeros y tripulantes, además de activar una cuarentena preventiva mientras se esperan los resultados para determinar si existe algún contagio.
El ministro de Salud, Roger Kamba, informó que el fallecido había abandonado el barco en la localidad de Pimbu, en la provincia de Mongala, donde posteriormente acudió a un centro médico y murió.
Hasta el momento, las autoridades no han confirmado que el caso esté relacionado con el brote actual ni han reportado contagios entre los ocupantes de la embarcación.
El brote de ébola, declarado oficialmente en mayo, mantiene como principal foco de afectación la provincia de Ituri y se ha extendido a otras regiones del país.
La Organización Mundial de la Salud ha advertido sobre la rápida propagación del virus, agravada por dificultades de acceso, limitaciones sanitarias, inseguridad y problemas logísticos que complican las labores de vigilancia y control.