
El expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, aseguró que sus intervenciones durante una audiencia judicial se desarrollaron dentro del marco del respeto institucional y del ejercicio de su derecho a la defensa.
El exmandatario afirmó que el audio de la diligencia demuestra que no existió ningún acto de intimidación, sino una exigencia de un proceso objetivo y apegado a la ley.
Hernández señaló que, de haber ocurrido alguna falta de respeto durante la audiencia, las partes involucradas habrían presentado los reclamos correspondientes de manera inmediata. Además, sostuvo que ningún representante de la Procuraduría General de la República presente en la sala manifestó inconformidad por sus declaraciones.
Durante su intervención, el expresidente también expresó preocupación por lo que calificó como una campaña de odio en su contra y aseguró que esta situación ha afectado a su familia. Indicó que sus hijos y allegados han sido expuestos públicamente y pidió reflexionar sobre las consecuencias de la polarización y los ataques políticos.
Asimismo, Hernández defendió las decisiones tomadas durante su gestión como funcionario público y afirmó que enfrentó al crimen organizado cuando ocupó cargos de poder. Finalmente, pidió que los funcionarios actuales actúen con responsabilidad y mantengan sus posturas con la misma firmeza cuando dejen sus cargos.