
La Comisión Permanente de Contingencias (COPECO) informó que, por el momento, Honduras no enfrenta una crisis alimentaria derivada de la sequía, aunque mantiene una vigilancia constante en las zonas más afectadas por el déficit de lluvias y sus posibles efectos en la producción agrícola.
El jefe de Alerta Temprana de COPECO, Juan José Reyes, explicó que la institución continúa realizando evaluaciones técnicas para conocer el impacto de la sequía en los medios de vida de las familias, principalmente aquellas que dependen de la agricultura de subsistencia.
Reyes señaló que, aunque existe riesgo de afectaciones, la disponibilidad de la cosecha obtenida el año anterior ha permitido evitar un deterioro inmediato en la seguridad alimentaria. Agregó que será necesario concluir los análisis de campo junto a otras instituciones antes de determinar nuevas medidas de respuesta.
Actualmente, más de 200 municipios permanecen bajo diferentes niveles de alerta y vigilancia, con 75 en Alerta Amarilla, 48 en Alerta Verde y 108 bajo monitoreo permanente. Las autoridades indicaron que la atención inicial se concentra en los municipios con mayores afectaciones, mientras avanzan las evaluaciones.
Ante este escenario, organismos internacionales como la FAO han reforzado sus acciones preventivas en el Corredor Seco hondureño, mediante programas de asistencia económica, entrega de insumos agrícolas, sistemas de riego y apoyo a comunidades vulnerables para reducir el impacto de la falta de lluvias.