
El presidente Nasry Asfura reveló el millonario impacto fiscal que representan los subsidios estatales para amortiguar la economía nacional, detallando un gasto superior a los 1.200 millones de lempiras en el apoyo temporal al combustible, sumado al congelamiento del Gas Licuado de Petróleo (GLP) con un aporte de 32.80 lempiras por cada chimbo de 25 libras.
A esto se añaden los 1.200 millones mensuales en pérdidas de la ENEE y un desembolso adicional de 283.5 millones de lempiras cada mes en aportes económicos temporales para la medición de consumo, por lo que hizo un llamado urgente a la ciudadanía a practicar el uso racional de la energía y los combustibles para evitar que el país continúe en décadas de letargo.
Asimismo, el mandatario respondió con firmeza a las críticas sobre su estilo de gestión, destacando que su administración se enfoca en acciones concretas y no en discursos, mientras advirtió que su talante no debe malinterpretarse.
«A veces se me confunden creyendo que mi gentileza es debilidad o que mi silencio es ignorancia. No se equivoquen. Sé mi trabajo. Soy el presidente de Honduras», sentenció Asfura, reiterando que junto a su equipo de trabajo responde con hechos a las complejas dificultades financieras que enfrenta la nación.