
Con la premisa de que la vida de los capitalinos está por encima de cualquier solución de tráfico, el alcalde Juan Diego Zelaya frenó de manera definitiva la habilitación del puente Papa Francisco en el Anillo Periférico hasta contar con una garantía técnica del 100 % en materia de seguridad estructural.
El edil explicó que la administración actual heredó esta problemática tras una apertura en noviembre y un cierre en enero previo a su gestión y señaló que ya se han ejecutado cuatro evaluaciones, estando en marcha un quinto estudio técnico para esclarecer la controversia sobre las fisuras y el uso de materiales cuestionados como el Durapax o Durablock.
Zelaya estimó que los resultados de este análisis final estarán listos en un plazo de dos a tres semanas para ser presentados de cara a la ciudadanía, reafirmando que no cederá ante presiones para abrir una obra que represente un riesgo potencial.
«La vida de los capitalinos está por encima de cualquier solución», aseveró el alcalde, dejando en claro que cualquier decisión sobre el paso vehicular dependerá estrictamente de rigurosos dictámenes de ingeniería que garanticen la tranquilidad de conductores y peatones.