
El sector privado hondureño destacó que el país logró evitar un arancel adicional del 2.5 % a sus exportaciones hacia Estados Unidos, aunque advirtió que varios productos todavía enfrentan una tarifa del 10 %, lo que mantiene la preocupación por la competitividad, el empleo y la migración.
La presidenta del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Anabel Gallardo, aclaró que las disposiciones estadounidenses sobre trabajo forzoso no constituyen una acusación directa contra Honduras ni contra sus productos.
Señaló que el país mantiene compromisos internacionales para prevenir y combatir estas prácticas laborales.
Gallardo resaltó que sectores como la industria textil, el café y el banano quedaron beneficiados por determinadas excepciones arancelarias, una condición considerada importante para proteger las exportaciones y miles de empleos vinculados a estas actividades productivas.
Sin embargo, advirtió que otros sectores continúan enfrentando un arancel del 10 %, lo que podría reducir su competitividad, afectar la producción y provocar pérdida de puestos de trabajo.
Según la dirigente empresarial, la desaparición de empleos también podría aumentar los incentivos para que hondureños emigren hacia Estados Unidos en busca de mejores oportunidades.