
Al menos 11 personas murieron este viernes en dos ataques rusos registrados en la región de Kiev y la ciudad de Slovyansk, en el este de Ucrania, según informó el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
Los bombardeos también dejaron decenas de personas heridas y provocaron daños en infraestructura civil, mientras los equipos de emergencia desplegaron operaciones de rescate y atención a las víctimas.
En la región de Kiev, un ataque con misiles dejó seis personas muertas y decenas de heridas. Las autoridades ucranianas informaron que los servicios de emergencia permanecían en el lugar para determinar la magnitud de los daños, localizar a posibles víctimas y atender a los afectados por el bombardeo.
En un segundo ataque registrado en Slovyansk, cinco personas perdieron la vida y otras nueve resultaron heridas tras el impacto de bombas aéreas guiadas. Según el mandatario ucraniano, los ataques dañaron viviendas, vehículos y un edificio consular, en una nueva jornada de intensos bombardeos contra distintas zonas del país.
Zelenski calificó los hechos como ataques contra la población civil y reiteró su llamado a los países aliados para fortalecer la defensa aérea de Ucrania.