
La prolongada canícula y la reducción de las precipitaciones han generado preocupación en el sector agrícola, debido a que las condiciones climáticas podrían impedir que los productores logren una cosecha suficiente para cubrir la demanda del mercado nacional.
El ministro de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), Moisés Molina, explicó que la falta de lluvias ha afectado las expectativas de producción, principalmente en cultivos esenciales para el consumo de la población, lo que podría generar dificultades en el abastecimiento interno.
Molina señaló que, en el caso del arroz, Honduras requiere alrededor de cinco millones de quintales al año para satisfacer la demanda nacional, por lo que se analizan medidas para garantizar la disponibilidad del grano.

El funcionario indicó que el Gobierno ha emitido alertas a los productores para que evalúen las condiciones climáticas antes de iniciar sus ciclos de siembra y tomen decisiones que permitan reducir posibles pérdidas económicas.