
El Gobierno de Estados Unidos participará activamente en el proceso de transición política que se pondrá en marcha en Venezuela tras el acuerdo alcanzado entre el chavismo y los representantes de la Asamblea Nacional elegida en 2015.
El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, calificó el entendimiento como un avance decisivo para el futuro de la nación sudamericana y confirmó que la administración estadounidense seguirá de cerca el desarrollo de las negociaciones programadas para la primera semana de agosto.

El nuevo ciclo de diálogo se activará formalmente el próximo 1 de agosto con la presencia de una delegación técnica encabezada por la diputada Dinorah Figuera.
El consenso multilateral establece un formato formal de diálogo orientativo hacia la reconciliación nacional y la reconstrucción institucional. Rubio destacó la receptividad favorable que tuvo el anuncio dentro de la sociedad venezolana y ratificó la validez que Washington ha otorgado históricamente al Parlamento electo en 2015 como el último poder legislativo con legitimidad democrática en el país. En el ámbito humanitario, el jefe de la diplomacia norteamericana confirmó la continuidad de los fondos destinados a atender la emergencia provocada por los devastadores terremotos del pasado 24 de junio. La asistencia directa de Washington ya supera los 180 millones de dólares y se prevé una ampliación sustancial de los recursos para respaldar las labores de desescombrado e infraestructura prioritaria