
El Gobierno de la República anunció la importación de frijoles desde Brasil, Nicaragua y Paraguay para garantizar el abastecimiento de este alimento básico, una medida que busca responder a la inseguridad alimentaria que afecta a una parte importante de la población.
Sin embargo, el antropólogo Mario Ardón cuestionó la estrategia y advirtió que las importaciones masivas podrían afectar a los productores nacionales y desincentivar la inversión en el sector agrícola hondureño.
El especialista sostuvo que Honduras cuenta con condiciones naturales y una amplia diversidad de microclimas que permitirían fortalecer la producción local.
Por ello, propuso una política agrícola de largo plazo que apoye a campesinos e indígenas y reduzca la dependencia de productos importados.
Según estudios de la UNAH, cerca de 1.7 millones de hondureños enfrentan algún grado de inseguridad alimentaria. Ante este escenario, Ardón planteó fortalecer el comercio entre productores nacionales y consumidores para avanzar hacia una mayor autosuficiencia alimentaria.