
Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos lanzaron una nueva ronda de ataques contra Irán, marcando la quinta jornada consecutiva de ofensivas militares contra objetivos vinculados a la capacidad defensiva de Teherán.
El Comando Central estadounidense (CENTCOM) informó que la operación busca reducir las capacidades militares iraníes, aunque no detalló los puntos específicos atacados.
Medios estatales iraníes reportaron explosiones en zonas como la isla de Qeshm, Bandar Abbas y Chabahar, además de impactos en instalaciones de la provincia de Semnán.
Teherán acusó a Washington de cometer un “crimen de guerra” tras un ataque cerca de un hospital infantil en Ahvaz, mientras continúan las acusaciones cruzadas entre ambos gobiernos.
La escalada también ha generado afectaciones en el comercio internacional de petróleo. El tránsito de crudo por el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas energéticas del mundo, registró una fuerte caída, mientras Estados Unidos mantiene un bloqueo naval sobre embarcaciones con destino a puertos iraníes.
Irán respondió con ataques contra posiciones estadounidenses en la región y advirtió que podría ampliar sus acciones si Washington ataca infraestructura estratégica del país.