
El tránsito de petróleo por el estrecho de Ormuz registró una fuerte caída en medio del aumento de las tensiones militares entre Estados Unidos e Irán.
Datos de la firma Kpler indican que el flujo de crudo y condensado por esta ruta estratégica disminuyó 62 %, hasta 4.1 millones de barriles diarios, mientras las cargas enviadas desde la región también reportaron una reducción significativa.
La disminución del comercio marítimo ocurre tras la reactivación de operaciones militares, el refuerzo del bloqueo naval estadounidense y la incertidumbre entre navieras y aseguradoras que operan en el golfo Pérsico.
Aunque la vía no permanece completamente cerrada, los analistas señalan que el tránsito se mantiene limitado y condicionado por los riesgos de seguridad.
La escalada del conflicto aumentó luego de nuevos ataques estadounidenses contra territorio iraní y respuestas de Teherán con misiles y drones contra países aliados de Washington en la región. Las acciones militares han generado preocupación sobre el impacto que podría tener una mayor interrupción del transporte petrolero mundial.
Pese a la inestabilidad, el mercado internacional ha logrado contener un incremento más fuerte en los precios del crudo debido al uso de rutas alternativas y una menor demanda en algunos mercados.
Sin embargo, expertos advierten que la recuperación del comercio dependerá de alcanzar un flujo constante de exportaciones y no únicamente de pausas temporales en el conflicto.