
Honduras se mantiene en alerta ante el incremento de casos de sarampión en Centroamérica, luego de confirmar 12 contagios y mantener bajo sospecha otros dos, en medio de un brote regional que reaparece después de tres décadas sin circulación sostenida de la enfermedad.
Autoridades sanitarias y especialistas advierten que el aumento de casos estaría relacionado con la disminución en las coberturas de vacunación, lo que ha dejado a sectores de la población con esquemas incompletos o sin inmunización, aumentando el riesgo de propagación del virus.
En Honduras, el subregistro de casos representa uno de los principales desafíos para el control del brote, debido a que algunas infecciones leves no llegan a los centros de salud, especialmente en zonas rurales, dificultando la identificación de nuevos focos y la aplicación de medidas preventivas.
El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que puede provocar complicaciones graves, por lo que las autoridades recomiendan a la población revisar sus esquemas de vacunación, acudir ante síntomas sospechosos y mantenerse atenta a las indicaciones de vigilancia epidemiológica.