
El abastecimiento de agua potable en los hogares de la capital experimenta una de las presiones operativas más severas de las últimas décadas debido a la escasez de reservas en las fuentes superficiales. El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, reiteró un llamado urgente a la población para implementar medidas rigurosas de uso racional del recurso hídrico en sus viviendas.
El jefe de la comuna capitalina advirtió que los indicadores técnicos actuales ubican los niveles de almacenamiento en un estado de vulnerabilidad no visto desde el año 1993. Explicó que, a pesar de que las precipitaciones pluviales recientes propiciaron una leve recuperación en el vaso de la represa Los Laureles, el embalse mayor de La Concepción mantiene una tendencia continua a la baja.
Al realizar un contraste demográfico con la crisis ocurrida hace 33 años, el edil señaló que el desafío actual es marcadamente superior debido al crecimiento exponencial de la población y el consiguiente incremento en la demanda diaria. Para mitigar los efectos inmediatos de la sequía, la corporación municipal coordina el despliegue operativo de más de 50 camiones cisterna que distribuyen el líquido en las zonas más afectadas.