
La epidemia de ébola en la República Democrática del Congo continúa avanzando y ya se ha extendido a cinco provincias, mientras las autoridades sanitarias enfrentan dificultades para contener los contagios por falta de recursos, equipos de protección y acceso a zonas afectadas.
Hasta el 11 de julio, el país había confirmado 1,830 casos de la enfermedad y 648 fallecimientos, con la mayoría de los contagios concentrados en la provincia de Ituri. Organismos internacionales advierten que la situación podría agravarse si no se fortalece la respuesta sanitaria.
Los equipos médicos enfrentan grandes obstáculos debido a la inseguridad, las dificultades de transporte y el desplazamiento de miles de personas por conflictos armados.
Trabajadores de salud han denunciado escasez de insumos básicos y condiciones laborales complicadas durante la emergencia.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene la alerta ante el posible avance del virus hacia países vecinos como Sudán del Sur, donde el sistema sanitario presenta mayores limitaciones.
Asimismo, expertos señalan que mejorar la vigilancia, el rastreo de casos y la atención médica será clave para evitar una mayor propagación.