
La regularización extraordinaria aprobada por el Gobierno de España en 2026 podría beneficiar a miles de migrantes centroamericanos que permanecen en situación irregular en ese país.
La medida está dirigida a personas que hayan ingresado antes del 1 de enero de 2026, acrediten al menos cinco meses de residencia y no tengan antecedentes penales.
De acuerdo con el Migration Policy Institute, cerca de dos tercios de los 1.2 millones de potenciales beneficiarios proceden de Sudamérica y Centroamérica.
Asimismo, estimaciones de FUNCAS indican que decenas de miles de hondureños y otros ciudadanos centroamericanos podrían acogerse al proceso de regularización.
El programa permitirá a los beneficiarios obtener permisos temporales de residencia y trabajo, facilitando su acceso al empleo formal, servicios públicos y mayor protección jurídica. Expertos consideran que la medida también favorecerá la integración social y contribuirá a reducir la economía informal.
Analistas señalan que la iniciativa podría fortalecer los vínculos migratorios entre España y Centroamérica, impulsar el envío de remesas y promover nuevos mecanismos de cooperación laboral, en un contexto de mayor endurecimiento de las políticas migratorias en otras regiones de Europa.