
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su gobierno accedió a continuar con las conversaciones bilaterales con Irán tras una solicitud de la República Islámica, aunque advirtió de forma contundente que el alto al fuego entre ambas naciones «ha terminado».
El anuncio, realizado a través de su cuenta en Truth Social, se produce apenas semanas después de que Washington y Teherán firmaran un memorando de entendimiento el pasado 17 de junio para frenar las hostilidades, desbloquear el estratégico estrecho de Ormuz e iniciar negociaciones nucleares. Sin embargo, el mandatario estadounidense justificó el fin del cese de hostilidades acusando a Teherán de incumplir «diariamente» los compromisos alcanzados, hostigar la navegación y colocar minas en la región.
La frágil tregua colapsó definitivamente tras dos días de intensos intercambios de ataques en el golfo Pérsico que han dejado al menos 14 muertos en suelo iraní. Esta escalada militar incluyó dos oleadas de bombardeos ordenadas por la Casa Blanca, luego de que Trump anticipara nuevas acciones durante la reciente cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía.
Al respecto, el Mando Central del Ejército estadounidense (CENTCOM) confirmó que las incursiones armadas buscan reducir la capacidad de Irán para amenazar la libertad de navegación en esta vital vía fluvial internacional, exigiendo así responsabilidades directas al régimen iraní por sus agresiones contra el transporte comercial y las tripulaciones civiles.