
La atención quirúrgica en el Hospital Gabriela Alvarado de Danlí, El Paraíso, se encuentra en una situación crítica debido a que solo uno de sus tres quirófanos está en funcionamiento.
Esta preocupante limitación ha provocado un severo cuello de botella en la programación de los procedimientos médicos, obligando a los pacientes a soportar esperas de hasta tres meses para poder ser intervenidos, lo que pone en riesgo la salud de la población de la zona oriental del país.
Ante este panorama, el personal médico enfrenta serias dificultades para cubrir la alta demanda de cirugías, trabajando bajo estrictas limitaciones. Tanto los pacientes como sus familiares han manifestado su desesperación y exigen a las autoridades de salud una evaluación urgente del centro asistencial, así como soluciones inmediatas que permitan reparar los quirófanos dañados y restablecer la capacidad quirúrgica del hospital.