
Las condiciones climáticas extremas imponen un duro desafío para las masivas conmemoraciones del 4 de julio en el territorio norteamericano. Un fenómeno térmico sin precedentes mantiene bajo alerta a cerca del setenta por ciento de los habitantes de los Estados Unidos debido a registros de temperaturas potencialmente mortales.
Las agencias meteorológicas gubernamentales confirmaron que el domo de calor sofocante se extenderá a lo largo del fin de semana festivo, abarcando desde las llanuras del Medio Oeste hasta los densamente poblados estados de la Costa Este.
Por consiguiente, los modelos climáticos anticipan que la combinación de altos índices de humedad y temperaturas máximas extremas romperá marcas históricas en la región del Atlántico Medio. Las proyecciones de riesgo abarcan a más de una docena de estados norteamericanos, afectando directamente a centros urbanos de gran relevancia como Nueva York, Nueva Jersey, Massachusetts y Pensilvania.
En la capital federal, Washington, los termómetros superarán la barrera de los 38 grados centígrados, lo que obligó a las autoridades sanitarias a emitir directrices de emergencia para resguardar a los visitantes de los festivales conmemorativos.