
El analista político venezolano Marcos Porra lanzó una fuerte advertencia sobre las secuelas humanitarias tras el devastador terremoto en Venezuela, señalando que las redes de trata se están aprovechando de la vulnerabilidad de la niñez y haciendo un enérgico llamado a dejar de lado los colores políticos ante la tragedia.
Porra enfatizó que el desastre no discrimina ideologías y que la ayuda internacional no debe verse frenada por tensiones políticas. “En el desastre no hay colores políticos. También los chavistas han sido afectados; también hay muertos chavistas debajo de esos escombros. Pensar en impedir la ayuda por política es realmente un craso error”, manifestó, recordando que incluso personas cercanas a las cúpulas del gobierno venezolano sufren hoy las consecuencias del sismo. «El rescatista no pregunta si es familiar de alguien para salvarlo, simplemente lo rescata porque es un ser humano», añadió.
Alerta por rapto de menores
El punto más alarmante de su declaración se centró en la seguridad de los menores de edad en las zonas de desastre. Porra denunció que bandas criminales están aprovechando el caos y la desolación para raptar niños con fines de explotación sexual internacional.
#ABNoticias El analista venezolano, Marcos Porra, denunció que mafias en Venezuela están raptando a niños que quedaron desamparados o huérfanos tras el terremoto para venderlos a redes internacionales de explotación sexual. pic.twitter.com/A9wgGswOmp
— Abriendo Brecha (@Abriendo_Brecha) July 3, 2026
«No es tanto un secuestro, porque el secuestro conlleva pedir un rescate. Lo que está ocurriendo es un rapto: aprovechar a un niño que perdió a sus padres, que anda en la calle llorando y no sabe qué hacer, para acercarse de forma supuestamente humanitaria, darle un juguete o ropa, con la única intención de trasladarlo a otro país y venderlo sexualmente», alertó el analista.
Según Porra, este fenómeno no es nuevo y ya se vivió durante la tragedia de la vaguada de Vargas en 1999, cuando muchos menores desaparecidos terminaron en redes de trata en Ecuador, México y Europa. Sin embargo, destacó que a diferencia de aquella época, hoy la tecnología puede ser un escudo. El analista instó a los rescatistas y a la población a utilizar sus teléfonos móviles para documentar, publicar y hacer virales estas situaciones para frenar a las mafias y proteger la vida de los más indefensos.