
La Copa Mundial de la FIFA 2026 ya tiene su primera página dorada en los libros de la historia, tanto por lo climatológico como por lo estadístico. En un compromiso atípico, la Selección de Francia venció contundentemente 3-0 a su similar de Irak, sellando de forma matemática su boleto a la siguiente fase del torneo. El encuentro estuvo marcado por un doblete de Kylian Mbappé y una anotación de Ousmane Dembélé, pero sobre todo por una inédita suspensión de dos horas debido a una amenaza de tormenta eléctrica en el entretiempo.
En el plano deportivo, la jornada fue monumental para el balompié internacional. Kylian Mbappé alcanzó la mítica cifra de Miroslav Klose como uno de los máximos romperredes en la historia de las Copas del Mundo. Lo curioso de la hazaña es que ocurrió el mismo día en que el astro argentino Lionel Messi superó también dicho registro, estableciendo un nuevo récord absoluto en la competición y dejando una batalla histórica por el trono del gol de cara a las fases de eliminación directa.

Una tormenta eléctrica que detuvo el tiempo en el entretiempo
El trámite del partido estuvo condicionado por la meteorología. Francia saltó al campo decidida a imponer condiciones ante un combinado iraquí que venía de replegarse con éxito para empatar sin goles ante España en Riazor, tras haber sufrido una goleada en su debut contra Noruega. El cerrojo asiático se rompió gracias al talento individual de Mbappé, quien abrió la lata con un potente disparo de media distancia desde fuera del área.