
Quemar el último cartucho significa agotar todos los recursos, posibilidades o esfuerzos disponibles para cumplir con un objetivo, o defender una postura antes de rendirse o darse por vencido. La aparición de la joven Xiomara Hortensia Zelaya Castro, más conocida entre las huestes del PLR como «La Pichu», sin duda que es el último cartucho de Mel Zelaya para intentar mantener a LIBRE en la brega política. Solo que de nuevo Mel Zelaya comete un «errorazo», al poner a la más pequeña de sus hijas en contra de una causa que es un asunto de vida o muerte para Honduras, como es el rescate de la ENEE, en el que nos hemos embarcado todos los hondureños que apoyamos la estrategia país para un nuevo modelo energético que permita revivir el cadáver en que quedó convertida la empresa de energía eléctrica, disfunción que comenzó en el 2006, primer gobierno del expresidente Mel Zelaya.
Sin tener una pizca de noción de lo que significa el grave problema que es la inminente quiebra de la ENEE, «La Pichu» se atrevió a leer una especie de proclama, con la clásica postura del PLR de condenar todo aquello que conlleve salvar a Honduras de los entuertos cometidos por los malos políticos, que con sus malas actuaciones atentan contra la estabilidad económica y social de nuestro país. Tras dejar ensartada en la estaca a «La Pichu», leyendo su pequeño mamotreto, su padre, máximo líder del PLR, se deslizó con agilidad ofidia para desaparecer del escenario, viendo a la distancia con satisfacción, como «La Pichu» lo sustituía, leyendo sin saber lo que leía, una condena más de LIBRE, pidiendo que no se rescate a la ENEE, petición execrable como irresponsable, tratándose de la principal empresa del país, que está sumida en una quiebra heredada desde el 2006, por el gobierno de su papá.
Afortunadamente la influencia de «La Pichu» es la misma de cualquier «niña popoff», término populachero cubano para llamar a las niñas ricas que viven la buena vida, pero que no tienen la suficiente materia gris que les permita razonar y pensar. A eso se debe que el último cartucho de Mel Zelaya para continuar manejando el PLR como una dinastía, ignora aspectos torales, como que durante el período del 2006 a 2026, dos décadas, la ENEE fue llevada como se lleva a un condenado al patíbulo. El descalabro de esta importante empresa comenzó en 2006 siendo gerente Rixi Moncada en el gobierno de Mel Zelaya, y desde allí hasta el último día del gobierno de Xiomara Castro, bastó para completar la infausta panorámica del cuadro fatal en que hoy esta retratada la empresa eléctrica, sin que ningún gobierno hiciera lo que se requería hacer para aplicar la inmediata necesidad de reducir, por un lado el desperdicio energético, y por otro, potenciar las tecnologías que incrementen la eficiencia y la transparencia en sus tres aspectos fundamentales: generación, transmisión y distribución.
La estrategia de rescate de la ENEE ya está sometida al debate parlamentario en el Congreso Nacional, y se espera que en pocos días será abordado con el consenso mayoritario del Poder Legislativo, con el respaldo de las fuerzas políticas mayoritarias que son el PN y el PL. Y por lo que se ve, teniendo en contra la posición testaruda del PLR que, durante su existencia en el cuerpo legislativo no ha dado ningún paso positivo en todo aquello que es conducente al bienestar de los hondureños. En este mismo sentido, Mel Zelaya ha sacado del estuche a su niña consentida «La Pichu», con el desatino del mal padre de familia, aquel que lanza un hijo a las fauces de la desgracia, al obligarla a que se pronuncie en contra de Honduras, porque pronunciarse por condenar a la ENEE a la quiebra, es actuar como enemigo de Honduras.
Y esto sin duda que lo ignora «La Pichu», igual que su padre, y toda la gente de LIBRE: los retos energéticos que tiene Honduras por delante son de un tamaño gigantesco, pero son perfectamente posible afrontarlos con éxito. Hay que consolidar la represa Francisco Morazán (El Cajón) repararle todos los daños sufridos por el tiempo y falta de mantenimiento, porque es la primera fuente energética del sistema eléctrico de Honduras. Hay que empezar la construcción de otras represas para fortalecer el sistema energético hondureño. Hay que participar en un debate que nos compete a todos los hondureños, para tener un gran sistema de energía del Estado. Sin posiciones aberradas como las adoptadas por el PLR que propugna por ver a la ENEE destartalada, porque ese es el sueño de Rixi Moncada, cuando nos amenazó con llevarnos al modelo de Cuba, país que hoy se debate en una pobreza absoluta en medio de una oscuridad tenebrosa.
Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 17 de junio de 2026.