
Las autoridades sanitarias mantienen bajo monitoreo una zona del occidente del país luego de confirmar un brote de influenza aviar que ha provocado la muerte de al menos 320 aves silvestres. El evento ha sido identificado en un área de contención ubicada entre los departamentos de Lempira y Copán, donde equipos técnicos continúan realizando labores de vigilancia epidemiológica.
El jefe de Epidemiología del Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (Senasa), Josué Lemuz, informó que la especie más afectada por la enfermedad es el zopilote negro, aunque aclaró que hasta el momento el virus ha sido detectado únicamente en fauna silvestre.
Las autoridades destacaron que no existen reportes de contagio en aves de corral ni en explotaciones avícolas de la zona.
Como parte de las acciones preventivas, personal técnico ha inspeccionado más de 86 comunidades cercanas al área afectada, supervisando alrededor de 140 aves de traspatio sin encontrar síntomas compatibles con la enfermedad ni registros de mortalidad inusual.
De acuerdo con Senasa, estos resultados permiten mantener bajo control el riesgo de transmisión hacia la producción avícola doméstica, considerada un sector estratégico para la seguridad alimentaria y la economía nacional.