
Las autoridades de Irán anunciaron el cierre del estrecho de Ormuz a todo tipo de embarcaciones tras los nuevos ataques ejecutados por Estados Unidos contra objetivos iraníes durante las últimas horas.
El Cuartel General Central de Jatam al Anbiya advirtió que cualquier barco que intente atravesar la estratégica ruta marítima podría ser considerado objetivo militar, mientras la Guardia Revolucionaria señaló que la medida permanecerá vigente hasta nuevo aviso.
Por su parte, el Mando Central de Estados Unidos aseguró que el tránsito marítimo continúa en la zona y negó que el paso haya sido bloqueado por completo, en medio de una nueva escalada de tensiones entre ambos países.
Tras el anuncio iraní, los precios internacionales del petróleo registraron un nuevo incremento y el barril de crudo Brent se acercó a los 94 dólares, reflejando la preocupación de los mercados por posibles interrupciones en una de las rutas energéticas más importantes del mundo.