
La jefa del Departamento de Banca y Finanzas de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Nancy Ochoa, señaló que las remesas familiares representan cerca del 30 % del Producto Interno Bruto (PIB) del país, lo que refleja una marcada dependencia de la economía hondureña respecto a estos ingresos provenientes del exterior.
La especialista explicó que este nivel de participación en el PIB evidencia la vulnerabilidad del país frente a factores externos, especialmente las políticas migratorias de Estados Unidos, principal destino de la migración hondureña y uno de los mayores socios comerciales.
Ochoa indicó que, pese a las medidas migratorias adoptadas por el país norteamericano, los flujos de remesas hacia Honduras se han mantenido estables, convirtiéndose en un soporte fundamental para miles de hogares que dependen de estos recursos para su subsistencia.
Asimismo, la economista destacó la necesidad de impulsar mecanismos que permitan canalizar una parte de las remesas hacia actividades productivas, con el fin de promover el desarrollo económico sostenible y reducir gradualmente la dependencia del país de factores externos.